País Digital, País Bilingue

Tecnología
por
Tomás Bradanovic
http://www.bradanovic.cl
http://www.bradanovic.cl/pcasual

Como me dediqué muchos años a los proyectos de inversión pública siempre estoy atento a las propuestas nuevas que aparecen de tiempo en tiempo para sacar a nuestra aporreada ciudad de su situación ya endémica de desempleo y baja actividad económica. En este sentido me ha llamado la atención las propuestas del gobierno y particularmente del Senador Flores para convertir a nuestro país y especialmente a nuestra ciudad en un polo de desarrollo tecnológico.

Primero que nada debo decir que me parece una propuesta novedosa, ambiciosa y arriesgada. En un país con terror al fracaso como el nuestro es agradable ver que salgan propuestas de esta clase, hay que recordar que las últimas politicas novedosas y arriesgadas que se aplicaron en Arica fueron el Puerto Libre y la junta de Adelanto, y resultaron extremadamente bien.

Sin embargo al momento de aterrizar las buenas frases en proyectos concretos me parece que hay algunas cosas que  convendría considerar antes de dar por hecho que nos vamos a convertir a corto plazo en un Silicon Valley lleno de tipos hablando fluídamente la lengua de Hemmingway.

País Digital

Tal vez la percepción de nuestras ventajas comparativas está algo sobreestimada. Si bien es cierto que Chile está en igualdad de condiciones físicas que cualquier otro país del mundo para convertirse en un productor importante de software, también todos los demás paises del mundo con acceso a Internet gozan de idéntico privilegio, no es ninguna ventaja de Chile y menos de Arica, cuyo privilegio es exactamente opuesto: su posición geográfica.

Y la verdad es que nuestro recurso humano está -a mi modo de ver- lejos de tener ventajas en el desarrollo de software respecto de otros países por dos razones principales:

a) las universidades no forman buenos programadores, consideran la programación un trabajo de técnicos, así es como estamos repletos de ingenieros formados para gerentes y jefes de proyecto que no encuentran trabajo. La mayor parte de nuestro recurso humano gasta seis o más años de su vida en una universidad y terminan haciendo trabajos de subsistencia simplemente porque no les enseñaron lo que todo el mundo supone que debe saber un tipo de informática: crear programas. Otro problema grave de la formación universitaria en Chile es que la gente es entrenada en lo que se supone "la manera correcta" de hacer las cosas, si alguien habla hoy en contra de lo que está de moda (la programación orientada a objetos, por ejemplo) es tachado de ignorante y descalificado de inmediato, pues el valor más importante que se inculca a lo largo de toda la carrera es a respetar el statu quo y someterse a las normas y paradigmas del sistema.

b) en gran parte por culpa de la malformacion antes descrita, en Chile no existe una comunidad hacker de importancia, tal como hay en Mexico, Venezuela o en el mismo Perú. Muy poca gente programa en Chile y de esos pocos muchos menos son los que experimentan o se salen de las necesidades rutinarias del software comercial. Yo recibo consultas en mi sitio web de programación de muchos países de habla hispana y lo más característico de las consultas chilenas son sobre asuntos de trabajo, un inventario, una cuenta corriente, etc. a diferencia de otros países donde aparecen con ideas bastante locas. No hay en Chile desarrollo de software novedoso a nivel mundial, como el PHP Nuke (creado por un venezolano) por poner solo un ejemplo.

En resumen, no creo que tengamos mucha ventaja comparativa para el desarrollo de software debido a causas que son casi parte de nuestra idiosincracia: una formación universitaria elitista (fábrica de gerentes), aversión al riesgo, falta de pasión e interés por romper lo ya establecido.

País Bilingue

Sobre el País Bilingue me parece una idea estupenda, aunque también veo algunos inconvenientes para llevarlo a la práctica. Lo digo por mi propia experiencia pues desde muy joven me interesé por aprender idiomas y pasé un par de años por institutos donde perdí miserablemente el tiempo mientras me corregían la pronunciación y me enseñaban la conjugacion de los verbos que jamás llegué a aprender.

Finalmente, al ver que pasaban los años y no avanzaba nada decidí aprender por mi cuenta, con revistas y diccionario en mano. Así fue como me di cuenta que es bastante ridículo que un latino que no ha salido nunca de Chile trate de pronunciar como nativo norteamericano, y también me dí cuenta de algo que parece obvio, pero nadie toma en cuenta a la hora de enseñar un idioma: que a menos que uno se sepa de memoria unas 5.000 palabras de su segundo idioma, jamás llegara a nada ni le servirá para nada saber un montón de reglas gramaticales, inútiles para los efectos prácticos. 

Así, en lugar de tomar costosos cursos de idioma, si lo que se pretende es que la gente se maneje en algún idioma extranjero lo más lógico, a mi modo de ver, sería que cada cual aprenda diariamente el significado de 20 palabras. Al cabo de un año ya podrían leer con mediana facilidad y el aprendizaje posterior saldría solo, tal como aprendemos a hablar nuestra lengua materna, practicando.

El caso de los Call Center

Desde hace un poco más de un año, India ha tenido un crecimiento explosivo de lo que se llama "externalización tecnológica" que consiste en sacar los servicios rutinarios de los países con alta tecnología (típicamente los call centers y servicios de facturación o contabilidad) hacia países con mano de obra barata y recurso humano calificado. Así es como en India ofrecen personal para contestar el teléfono (eso son en definitiva los call centers) incluso con acentos regionales del inglés según el segmento de público que se desee atender. Chile ha ingresado tímidamente al negocio con unas pocas empresas de ese tipo, creo que Air France centralizó su call center para América Latina en Santiago. En cualquier caso no hay que olvidar que se trata de negocios seudo-tecnológicos que solo buscan bajar costos al mínimo buscando la mano de obra barata. En este sentido nuestro pais con impuestos relativamente altos y fuertes regulaciones laborales, difícilmente podrá competir con otros que si tienen estas ventajas comparativas, tales como la isla de Mauricio que tiene un fuerte plan destinado a captar esa clase de empresas.

Conclusión

A mi modo de ver País Digital y País Bilingue son muy buenas ideas, pero pasan antes por la etapa de País Mejor Educado. Nuestras fallas en la educación y en la concepción elitista y poco aterrizada de las instituciones que nos adiestran son nuestra gran desventaja comparativa. A veces es mejor no tener ninguna educación antes que una mala educación, porque el inculto puede partir de cero, sin cargar con la mochila de deformaciones y prejuicios de alguien mal formado.

Ojalá que surjan proyectos reales, prácticos y efectivos para que en nuestra ciudad comienzen a aparecer tecologías innovadoras, ojalá cada vez más personas se manejen, aunque sea a tropezones, con el idioma inglés pues esto abre todo un mundo tanto de conocimientos como de acceso a otras culturas. Ojalá nuestra educación sea cada vez más horizontal y cada vez menos elitista, que nuestros ingenieros no tengan miedo de arremangarse las mangas y tomar un cautín o sentarse a programar sin que por eso se sientan menoscabados en su dignidad profesional.