Como funciona Internet (2a parte)

Tecnología
por
Tomás Bradanovic

En el año 1968, un inteligentísimo periodista francés llamado Jean Jacques Servan-Schreiber, escribió "El Desafío Americano" que causó gran conmoción. En ese libro hacía una predicción sorprendente: decía que antes del año 2000 las personas iban a tener computadoras en sus casas y que aprender a usar un computador llegaría a ser "tanto o más fácil que aprender a manejar un auto" . Para quienes vivimos esa época, cuando los enormes computadores valían cientos de miles de dólares y eran operados por matemáticos con bata blanca y pipa, esa predicción rayaba en la ciencia-ficción. Curiosamente en la historia se dan casos de visiones así de anticipadas, aún antes de que exista la tecnología tal como en los libros de Julio Verne.

Sin embargo en ese mismo libro había otra predicción en la que se equivocó medio a medio: decía que en el futuro existiría un solo gigantesco computador de la IBM que almacenaría todo el conocimiento disponible hoy en el mundo y que en cada casa u oficina habría un "terminal" de esa gigantesca máquina.

Aunque parezca extraño, esa predicción no tenía nada de descabellado y hoy en día es técnicamente factible construir un computador con esa capacidad de almacenamiento ¿por qué entonces no se desarrollaron los mega-computadores y en cambio se fueron extinguiendo de manera análoga que los dinosaurios?.

La respuesta tiene que ver con costos, dificultades para alimentar tal monstruo y, especialmente, tiene que ver con Internet. Por los años setentas la Corporación Rand de USA, empresa dedicada a hacer estudios estratégicos -incluso sobre las situaciones más descabelladas e improbables- notó en uno de sus trabajos que el gobierno norteamericano se estaba haciendo cada día más dependiente de las computadoras, que se estaba produciendo una escalada de dependencia y que en caso de guerra, una bomba bien colocada en alguno de los gigantescos computadores que se usaban entonces podría colocar al país de rodillas.

Identificado el problema había que encontrar ahora la solución, y como en la mayoría de los grandes conceptos la respuesta llegó de la imitación de la naturaleza, más precisamente del cerebro humano. Es sabido que hay personas que pierden más de la mitad de su masa encefálica y después de un tiempo y con la debida ejercitación llegan a recuperar sus capacidades intelectuales casi del todo ¿como es posible si aceptamos que los conocimientos se deben almacenar físicamente en alguna parte? la respuesta es la redundancia del cerebro, que no guarda las cosas en una sola parte sino que guarda copias en muchos lugares diferentes, Así, cuando se pierden neuronas basta recomponer las conexiones por otros caminos y el conocimiento no se pierde.

De allí surgió la idea primitiva de Internet, una agencia de investigaciones militares avanzadas, propuso interconectar los computadores de las oficinas de gobierno y de las principales universidades sin seguir un orden jerárquico preestablecido sino que en "redes igualitarias", "redes de redes" siguiendo una organización caótica similar a la que usan las neuronas para formar sus conexiones, esta Internet primitiva se llamó ARPANET y estuvo en sus comienzos regulada por organismos de la defensa de USA.

Internet en el fondo consistió en estandarizar y separar en "capas" los métodos de conexión de modo que resultara extremadamente fácil una interconexión total e ilimitada, siempre que se sigan estos estándares. En los años 80 la ISO (uno de los principales consorcios mundiales de fijación de estándares) definió el modelo OSI de 7 capas (Open Systems Interconection) que permitió junto con otros inventos fundacionales de Internet (el protocolo TCP-IP, Las direcciones IP, etc.) que cualquiera que se ajustara al modelo podía conectarse con mínimo esfuerzo a todos los demás computadores.

Y así fue que las primitivas redes universitarias y de gobierno se fueron ampliando pues los profesores y alumnos conectaban sus equipos personales desde su propia casa, llegó un momento en que el asunto creció de manera explosiva y las empresas de comunicación se dieron cuenta que la conectividad digital era una nueva veta de negocios mucho más importante que la telefonía convencional.

El resto es historia, hoy en día hay cientos de millones de equipos conectados a ese nebuloso concepto conocido como "la web", el gobierno de USA entregó la administración de Internet y hoy existe una perfecta anarquía normada solo por el ICAAN, del cual cualquiera puede ser socio (yo soy socio "at large") con derecho a voto y que se dedica únicamente a establecer los estándares básicos para la evolución del sistema.

Es increible como los inventos tecnológicos han ido potenciando nuestros sentidos: el teléfono nos da un super oido, con el que podemos ver a miles de kilometros de distancia, la televisión nos entrega una super vista, con la que también podemos ver cosas que ocurren muy lejos, los vehículos motorizados nos dan super pies que nos permiten correr a más de cien kilómetros por hora y Internet nos regala un super cerebro que nos permite conectar nuestros conocimientos, sentimientos y experiencia con millones de personas separadas por miles de kilómetros. Ese es el mundo virtual.