Visiones de la Arica Profunda

Renato Aguirre Bianchi

Petroglifos (IV). Otros animales

 

Ya establecimos que nuestro arte rupestre no pretende objetivos estéticos, sino de culto. Algunas imágenes de animales tienen cierta explicación, como la inusitada presencia de monos selváticos en petro y geoglifos. Seguramente provienen del legado de los caravaneros que servían la ruta de intercambio de bienes entre la cordillera, las selvas orientales y nuestras costas. La imagen siguiente proviene de un panel en un sitio despoblado de la Quebrada de Apanza, donde la ruta caravanera que proviene del norte cruza la única fuente de agua disponible antes de seguir al valle de Codpa, a unas cinco o más horas de recorrido.

Los perros fueron domesticados en Asia y Norteamérica hace unos 12.000 años y en el Mundo Andino pocas veces se les utilizó como alimento, en contraste con Centroamérica.

El zorro es un animal muy especial para los andinos. Representa muchos conceptos, el especial el de un ente primitivo pero astuto proveniente del ámbito "puruma" (salvaje), que permanentemente trata de inmiscuirse en el ámbito civilizado (ayllu). En la fábula andina insiste en meterse en líos y termina burlado por otros animales menos astutos. Si bien el adocrinamiento cristiano lo relegó a la categoría de animal del demonio, debe haber tenido antes otras connotaciones entre los andinos, pues con frecuencia se le presenta en posición bípeda y hasta actuando como un humano con sus patas anteriores (tocando una flauta, por ejemplo). Aún en épocas pre-Tiwanaku, se le vinculaba con la predicción del tiempo.

Lagartos y anuros son figuras frecuentes. Poca información tengo de los primeros. Los anuros son más importantes y en nuestra tierra siempre se les presenta vistos desde arriba y a menudo con una configuración antropomorfa. Petroglifos similares aparecen a principos del Neolítico en el Viejo Mundo (hace más o menos 6.000 años), probablemente asociados al concepto de fertilidad, la misma connotación que tuvo en Mesoamérica y Egipto. Cuando se catequizó al Mundo Andino, tuvo la misma suerte del zorro y propicia enfermedades, pero en mayor profundidad se vincula con la Pachamama, cura algunas enfermedades y ayuda a que llueva (y en consecuencia se asocia a la fertilidad y la agricultura). También en Mesoamérica se le asoció a la lluvia. Lo he visto tanto en rutas caravaneras como en asentamientos agrícolas. Lo de las rutas no es extraño pues era un símbolo altiplánico, tal vez de prestigio. Precisamente una de las más notorias piezas de textilería de la época en que se consolidaban los asentamientos agrícolas en Arica (Alto Ramírez, Período Intermedio Temprano), es un anuro bicolor que podemos suponer que los dignatarios altiplánicos de Pukara (pre-Tiwanaku) pudieron haber enviado como obsequio de prestigio a un jerarca local, en su afán por congraciarse con ellos para tener acceso a nuestras tierras fértiles.

   

Hay pocas imágenes de invertebrados. La más conspicua que conozco es esta araña de Chapisca, en la parte media del valle de Lluta:

Los petroglifos pudieron aparecer antes del Intermedio Tardío (Cultura Arica), pero la mayor parte son de esa época, si bien la práctica no se abandonó con la llegada de los españoles, como lo demuestra este panel de Guancarane (aguas arriba de Camarones), donde cruces se combinan con diversos símbolos y una persona montando un equino.

Si las piedras hablaran, muchas gritarían de dolor por el daño que causamos a los petroglifos, pero otras contarían interesantes historias...