Visiones de la Arica Profunda

Renato Aguirre Bianchi

Petroglifos (III). Serpientes y aves

 

No estoy al tanto de las interpretaciones que los expertos proponen para las imágenes de los petroglifos y supongo que éste es un tema aún poco explorado. Hay tres parámetros básicos a considerar. En primer lugar, las imágenes no tienen un objetivo estético sino simbólico; es decir, no son "bonitas" representaciones sino que transmiten un mensaje acerca del cual sólo podemos hacer suposiciones. En este contexto, más que las imágenes aisladas que presentaré, interesa conocer el ámbito en el cual aparecen (cursos de agua, rutas de tránsito, sitios ceremoniales en la cumbre de un cerro, etc.). Por último, debe considerarse su relación con las imágenes adyacentes del mismo período o grupo étnico. Lo último es particularmente difícil pues los paneles pudieron haber sido reutilizados varias veces con distintos propósitos. Me declaro incapaz de de profundizar en el tema, por lo que sólo escarbaré su superficie refiriéndome en forma breve a figuras aisladas.

Después de los auquénidos y humanos, las serpientes representan uno de los motivos más frecuentes. En el Viejo Mundo, la asociación de las serpientes con el agua aparece en decoraciones de ceramios de hace 7.500 años. En el Mundo Andino, curiosamente, se repite esta asociación y amaru (quechua) o katari (aymara) se vincula especialmente con los canales de regadío. La imagen más naturalista que conozco es también la más grande y se ubica en un lugar privilegiado, como dominando a los otros petroglifos en Calaunza, aguas abajo de Codpa.

Sin embargo, la mayor parte de las imágenes son más abstractas, del estilo de la que se muestra (Ofragía). Una imagen excepcional del Cerro Chuño recuerda a la serpiente bicéfala (decoración de textiles que aparece en el Intermedio Medio con Las Maytas y persiste durante el Intermedio Tardío de la Cultura Arica).

  

 

Las figuras de aves no son las más frecuentes, pero no excepcionales.

     

    

En la última imagen, las aves se asocian a círculos concéntricos, que para Europa se han asociado a los ojos de los búhos, vinculados con la muerte. La ubicación de este panel en Ofragía, al final de una estrecha quebrada que llega al valle, me produjo la impresión de un anuncio de paz (ave inofensiva) pero bajo la severa observación de fuerzas sobrenaturales (círculos), cuando lo encontré al descender la quebrada durante el atardecer.

Las figuras de aves antropomorfas, siguiendo también la tónica europea de miles de años antes, sugieren un contexto místico otorgado a estos animales.

   

Esta impresión es reforzada por figuras de humanos con manos (y pies, véase crónica dedicada a los auquénidos) como garras de aves. Estas ya tienen un significado místico en Europa desde el Paleolítico Temprano y humanos con extremidades parecidas a las garras de aves son comunes en el Neolítico Temprano de Europa y persisten en el contexto folklórico contemporáneo. 

 

 

La intimidad del pensamiento místico o mágico y del mito de los humanos parece ser intrínseca. En gran medida, los andinos adoptaron símbolos similares a los de los europeos que precedieron a la espiritualización del Viejo Mundo. Este es un tema apasionante cuyas expresiones, que han pasado desapercibidas para los ariqueños, abundan en nuestro territorio (y aún me queda mucho por mostrar). Por favor, ¡cuidémoslas!.