Visiones de la Arica Profunda

Zapahuira, confluencia cultural, comercial y étnica. Tercera Parte

 

De las dos crónicas anteriores debiera haber quedado claro que hubo importantes asentamientos preincaicos en Zapahuira (Huaycuta y Chapicollo) y que los Incas instalaron aquí un centro de control administrativo. Agreguemos que éste no había terminado de organizarse cuando la Conquista hizo que los Incas abandonaran su gestión imperial.

Tambo incaico de Zapahuira

No podría describir la organización del Imperio Incaico en una página. Sólo dejemos claro que el tema de comunicaciones (Camino Inca, chasquis) y el de fácil abastecimiento (colgas o depósitos de alimentos, ropa y armas) a lo largo de su extenso territorio era prioritario. Zapahuira es un excelente ejemplo de lo que para ellos era un módulo administrativo provinciano.

Al pie del cerro Huaycuta yace lo que los arqueólogos llaman Tambo de Zapahuira I y colindando con el actual poblado homónimo yace el complejo denominado Tambo de Zapahuira II.

El primero es un conjunto de colgas (silos o depósitos de sofisticada arquitectura para impedir el deterioro del material almacenado) que permitían guardar reservas alimentarias y que facilitaban el desplazamiento del ejército a lo largo de la incalculable extensión del imperio: bastaba darle a un general una asignación lejana, sin grandes desvelos logísticos pues las colgas proveerían las necesidades básicas.

El Tambo II es el asentamiento administrativo o sede burocrática del centro de control. Uno y otro eran parte de una unidad integral, pero los separamos porque los culturalmente irresponsables constructores de la carretera actual pasaron a rompe y raja por encima de las colgas y separaron "car’e palo" a las estructuras I y II, demostrando un respeto por nuestro pasado andino que ya no asombra a nadie. El camino antiguo respetaba cuidadosamente al complejo y pasaba al sur del cerro Huaycuta.

Pasando por encima del delito patrimonial de la carretera

No voy a describir las colgas del Tambo I pues son paradero obligado de los turistas en su trayecto hacia Chungará. Un buen día, lo que hice fue creerme trajinero huésped de los Incas en sus acomodaciones al pie del Huaycuta e irme "a patita" al centro administrativo (Tambo II). Me encontré con sorpresas poco documentadas...

Por solidaridad, seguí el camino antiguo hasta que me vi obligado a cruzar la irreverente carretera actual. Desde allí, antes de llegar al Tambo II, tuve que soportar una vez más los reclamos del guanaco macho que es dueño del lugar, bajar una quebradilla, subir una colina y bajar otra quebradilla menos pronunciada.

¡Oh sorpresa!: no hay Tambo I y II sino que todo es un espacio continuo, con pequeñas terrazas en la primera bajada y la consecuente subida, chullpas primitivas --medio centenar de recintos funerarios estrechos más o menos en forma de horno de barro pero aquí construidos con piedras-- en la colina intermedia, las que se continúan hacia el Oeste con una zona de espacios cuadrangulares de pircas de una hilera, similares a las kanchas del Tambo II pero de murallas más primitivas y posiblemente incaicos o posteriores, porque lo de antes era circular. Hacia el Este, la larga cima de esta colina llega a espacios circulares o cuadrangulares delimitados por pircas elementales que sugieren recintos habitacionales, terrazas agrícolas y corrales.

No cesan las estructuras de factura humana hasta llegar al complejo del Tambo II. Todo está tan cerca y es tan accesible, que llama la atención que la comunidad ariqueña no haya sido informada del detalle de la riqueza patrimonial que quiero identificar con estas crónicas. Como otras en relación a otros caminos, las ruinas que componen el complejo Zapahuira están a la vera del camino que los turistas hacen al hermosamente fome lago Chungará, sin sospechar que por mirar sin ver se pierden ruinas que relatan con entusiasmo un pasado sumamente extraño para los estándares occidentales.

Tambo de Zapahuira II

El tambo II aparece descrito por los académicos como "dos unidades arquitectónicas separadas unos 150m una de otra, dejando en medio una serie de recintos circulares".

A menos de 1km de la iglesia de Zapahuira, sus pircas confundiéndose con las contemporáneas, están las estructuras principales, con sus 2 recintos cuadrangulares (kanchas) delimitados por muros de 3 capas, separadas entre sí por los corrales circulares (y algunos cuadrangulares). Limitan al norte con el Camino Inca que se esfuma hacia el Oeste al llegar a hermosas andenerías sin uso, pasando cerca de una decena de recintos funerarios o chullpas similares a las que ya describimos en la colina de más al sur. Más allá de los andenes está la misteriosa Quebrada de Ora que lleva a Chapicollo, el cual describimos en una crónica anterior.

Las quebradas siempre excitan mi imaginación y ésta tiene cuevas con pictografías poco conocidas. Espero que en el futuro podamos compartir con Ud. esos detalles.

Kanchas

Una kancha es una estructura arquitectónica típicamente incaica, definida por Osvaldo Silva en Diálogo Andino como "un gran patio [cuadrangular] central [con] una serie de habitaciones [cuadrangulares que se comunican con el patio] adosadas al muro perimetral". En el patio se desarrollaban actividades comerciales o control de tráfico y las habitaciones adyacentes podrían haber servido para la labor de los funcionarios imperiales.

Hay otras kanchas en centros administrativos desde los cuales los Incas controlaban a un poblado vecino de importancia, como la de Incahullo y la de Chajpa que ya mencionamos en crónicas anteriores (anexos a Huaihuarani y Ancopachane respectivamente) y mucho más lejos aún, como la del Tambo de Catarpe que controlaba el área de San Pedro de Atacama.

Epílogo

Descontando las paradas propias de un intruso, demoré menos de 1 hora entre el Tambo I y el II, aunque reitero que la separación es producto de una agresión de la modernidad (carretera). Poco más allá de las chullpas al Oeste, el mar, aunque no visible, me pareció amistosamente accesible. Hacia el Sur se extendía la rica y poblada precordillera (Laco, Chapiquiña, Belén, Saxamar y sigue Ticnamar, Timar, Codpa, Pachica, Illape, etc.). Al norte, Chapicollo y un universo entero que termina en el Cuzco. Al Este, el Titicaca por donde la Pachamama nos parió. A mi alcance visual, andenerías, poblados, chullpas, colgas, kanchas, corrales, en definitiva, infraestructura marcadora de progreso. Entonces invadió mi alma el espíritu del último Curaca que gobernó ese módulo de trascendencia panandina y me dijo: "Yo era fiel funcionario de los Señores del Universo, privilegiado por trabajar en el corazón administrativo de los altos de Arica: ¿qué m..... pasó que todo se fue al diablo?. No pude contestarle: ¿Cómo explicarle que con los Conquistadores nos habíamos contagiado con las llagas de la Modernidad?. En su lugar, me cortaba las venas...