Mundo Andino: Crisol de Arica

Señoríos Regionales del norte del Perú: Chimú, Lambayeque, Chachapoya

 

Los andinos nos hicimos sedentarios durante el Período Formativo gracias a la agricultura y luego definimos modalidades autóctonas y originales, las Culturas Regionales, las que terminan absorbidas por los grandes imperios del siguiente Período Medio. En el siglo XII los imperios han colapsado y reaparecen las peculiaridades regionales. Es el Período de Desarrollos Regionales (o Intermedio) que afectó a todo el Mundo Andino, y cuya manifestación ariqueña (Cultura Arica) resumimos en la crónica anterior.

Chimú-Lambayeque

Liberados de la dominación Wari tras su colapso, en el norte del Perú se desarrollan Señoríos Regionales que difieren de la Cultura Arica en que no estaban tan fraccionados en cacicazgos, no se relacionaban tan intensa y trascendentemente con sus orígenes (el altiplano en nuestro caso), debieron preocuparse de crear y mantener sofisticados sistemas de regadíos y que tenían tanto oro que sus jerarcas resplandecían como pocas veces en el Mundo Andino.

La Cultura Chimú se extiende desde el año 1100 hasta que fueron conquistados por los incas en 1475. Siguiendo la tónica de la "versión peruana" del Mundo Andino, constituían una organización social centralizada, con una marcada jerarquía social basada en la agricultura en una zona (Trujillo) donde la disponibilidad de agua es limitada, con una gran sede urbana, la fantástica ciudad de Chan Chan, con 10.000 asentamientos construidos en barro en una extensión de 28km2, con paredes hermosamente ornamentadas y servida por canales de irrigación de hasta más de 30km. Para dominar a los chimú, la estrategia incaica consistió precisamente en redireccionar los flujos de agua. Tiene que haber existido una sofisticada organización social para sostener a una ciudad de esas proporciones. Aún quedan vestigios de ella, deteriorados por la acción de los fenómenos meteorológicas, pero principalmente por el saqueo de los Conquistadores "civilizados".

Los chimú fueron eximios joyeros, elaborando piezas de oro excepcionales. En contraste, su cerámica es menos vistosa que la de los Moche del Formativo Tardío (se pierde el colorido, resultando en piezas habitualmente negras).

Similar en muchos aspectos culturales pero de orígenes más antiguos, la cultura Lambayeque se inicia cuando colapsaba la cultura Moche, mantiene su identidad a través del período imperial Wari y continúa luego hasta la época Chimú. Existe controversia en cuanto a que en su etapa tardía parece haber sido "chimuizada" más allá de lo que la evidencia disponible autoriza, pero comparte con los chimú principios arquitectónicos, de estructura económica, sofisticación hidráulica y la coloración negra de su cerámica, si bien hay detalles que los diferencian.

Chachapoyas

Si estas crónicas hubieran sido escritas antes de 1997, cuando se activó el interés por los chachapoyas, ni éstos ni los caral (crónicas anteriores) habrían figurado en el texto, pues el reconocimiento de su importancia es muy reciente.

Los chachapoyas constituían una etnia extraña de feroces guerreros altos y de tez clara, que usaban un adorno de hueso o metal en la nariz y que ocuparon las tierras selváticas y lluviosas de la vertiente oriental de los andes al norte del Perú y al este del río Marañón. Su nombre, probablemente impuesto por los incas que los conquistaron más o menos en 1470 y luego utilizaron como guardaespaldas, significa "gente de las nubes", seguramente debido a que vivían en un territorio muy lluvioso y construían sus asentamientos en lo alto de los cerros o en lugares que facilitaban la defensa contra ataques de otras comunidades de la misma etnia, pues no parece que hubieran debido enfrentar a otros grupos antes de los incas.

La población era muy numerosa, a juzgar por la gran cantidad de asentamientos con sus típicas y hermosas casitas redondas de paredes de piedra, con un alto techo cónico vegetal y construidas sobre una plataforma de mayor diámetro, también circular. Algunos de los asentamientos eran de gran tamaño, como Gran Vilaya, con 20.000 construcciones, pero no parece haber existido un ordenamiento político que unificara todo el territorio de los chachapoyas.

Al morir, los miembros privilegiados de sus comunidades eran conservados en chullpas, casas tumbas que ubicaban en lugares protegidos del deterioro de las abundantes lluvias. Particularmente espectaculares son algunas de éstas enclavadas a gran altura en muros verticales de piedra a cientos de metros del suelo, casi inaccesibles.

Actualmente se trabaja en una villa de 150 construcciones descubierta en la selva virgen, que se cree que es la ciudad perdida de Cajamarquilla y cuya ubicación exacta no se ha revelado para protegerla de los huaqueros, los cuales, precisamente al destruir estúpidamente más de 200 de estas momias en 1997, estimuló el interés oficial por proteger los restos de los misteriosos chachapoyas.

Reinos Lacustres Aymaras

En crónicas anteriores describimos la evolución e identidad del mundo aymara. No repetiremos lo escrito, pero es oportuno preparar el terreno para explicar el origen de los incas en la próxima crónica, con lo cual terminaremos este somero resumen de la aventura cultural andina. Tenemos que señalar que la caída del Tiwanaku, cualesquiera fueran sus causas, no terminó pacíficamente, sino que el imperio fue atacado por hordas de aymaras provenientes del sur, destruyendo a su capitaly finalmente instalándose en el altiplano en forma de diversos reinos a veces antagónicos (collas y lupacas, por ejemplo). Estos reinos deben considerarse como elementos concordantes con el Período de Desarrollo Regional.

Escapando de la destrucción de la capital, Taipicala, un grupo de élite pukina huyó al lago Titicaca y luego inició un lento peregrinaje al norte, formando en el camino el origen de la identidad incaica.