Mundo Andino: Crisol de Arica

Caral (la más antigua urbe americana) y Período Formativo

 

Caral. En la crónica anterior decíamos que las ruinas de Caral, a menos de 200km al norte de Lima, compiten en espectacularidad con las momias artificiales del Chinchorro (iniciadas hace unos 8.000 años) por ser el más antiguo asentamiento urbano de América, de hace unos 4.600 años. No hay cerámica en el asentamiento, lo que lo cataloga como perteneciente al Período Arcaico Tardío o tal vez al Pre-Formativo de límites imprecisos.

El sitio, contra lo que parecería lógico, no está en la costa sino a 22km de ésta, un día de marcha forzada continua cuando no hay caminos definidos. Esto ya destroza la teoría de que los primeros asentamientos se iniciaron cerca del mar para aprovechar sus recursos.

No hay cerámica en el lugar, el cual debe haber albergado a unos 10.000 habitantes y revela una sofisticación arquitectónica propia de sociedades gobernadas por un Estado bien constituido, con plazas ceremoniales, escalinatas, seis pirámides, templetes semi-subterráneos y un complejo residencial, todo construido con piedras, barro y troncos. Se cosechaba calabazas, algodón y variedades de leguminosas irrigadas por complejas instalaciones. Caral rompe varios esquemas teóricos de desarrollo urbano, al carecer de escritura, cerámica, metalúrgica y posiblemente estratificación social. En esto se parece a Catalhoyuk en Turquía, el que antecede a Caral en 1.000 a 1500 años.

El asentamiento fue abandonado por razones desconocidas y pasó a ser un lugar venerado por los habitantes vecinos, quienes dejaron ofrendas de oro y plata o construyeron templos (incas) en su vecindario.

Al parecer ésta fue una sociedad dominada por sacerdotes, quienes tenían una posición social superior a la del pueblo. Pudo haber existido un sistema de intercambio de su producción de frutas y algodón con productos marítimos de los ocupantes de la costa. En todo caso, Caral es la más antigua "ciudad" de América y cuesta imaginarse cómo, gente que no conocía la rueda, la escritura ni la cerámica, pudo motivarse para formar una ordenada comunidad de tal magnitud. Sin lugar a dudas, Caral ha privado al siguiente horizonte cultural, Chavín, el privilegio de ser el eslabón perdido entre las primitivas sociedades igualitarias, donde no hay clases sociales ni liderazgos permanentes y la organización estatal, la cual requiere una estratificación social vinculada a privilegios en materia de derechos y poder y un fuerte liderazgo respaldado por la fuerza bruta, a menudo heredable.

Período Formativo

Los experimentos agrícolas del arcaico tardío se consolidan, haciendo que la gente salga de sus precarios refugios y se establezca en unidades urbanas con un orden social y empiecen a adquirir bienes, como los utensilios cerámicos, cuya aparición marca el inicio del período. Esto se expresa en Arica con el experimento de cultivos de calabazas y cerámica no ornamentada que las imita ("fitomorfas") durante la Fase Faldas del Morro, hace unos 2.5000 años y se consolida con la Fase Alto Ramírez, la que tenía fuertes lazos con la etnia pukara del altiplano. En el valle Caplina (Tacna) hay evidencias de asentamientos formativos de hace unos 1.500 años o menos: los agricultores primitivos de "El Atajo" entre Tacna y Boca del Río y en la parte media (Calientes) y alta del valle, en Miculla, donde varios siglos después se crearía la colección de petroglifos del lugar.

En el altiplano, los primeros asentamientos de este tipo aparecen hace unos 4.500 años, coincidiendo con los orígenes de la textilería y la cerámica y hace ya 3.000 a 3.500 años se inicia la aventura cultural de los pukara (en Puno), los chiripa y los wankarani, las primeras agrupaciones urbanas mayores del altiplano. Los últimos, basando su subsistencia en el pastoreo de auquénidos, se establecieron en la zona del lago Poopó, formando las primeras villas con cerámica, pero no logran desarrollarse plenamente y terminan absorbidas por la expansión del Tiwanaku. Los chiripas tienen una cronología similar, pero se instalan en la península de Taraco, en la parte chica del lago Titicaca, al sur del estrecho de Tiquina,

Poco después de ellos se inicia el Período Aldeano del Tiwanaku, al sur del lago, con el establecimiento de la agricultura, el pastoreo y una cerámica inicialmente muy parecida a la Chiripa.

Cultura Chavín

Entre tanto, en Perú, la atención del formativo se centra en la cultura Chavín, antaño, antes de saber de los caral, definidos como la primera gran organización urbana de la "versión peruana" del Mundo Andino y cuna de todas las culturas peruanas ulteriores. Chavín de Huantár, a poco más de 450km al norte de Lima y a 3.180m de altura, es un sitio ceremonial de hace unos 2.850 años, el cual alcanza su apogeo hace unos 2.500 años, con una población de unas 3.000 personas y cuya sofisticación arquitectónica y rupestre, en muchos aspectos similar al estilo olmeca --cultura contemporánea del Golfo de México-- hizo pensar que era el centro de un horizonte cultural que, en función de un concepto religioso, se irradiaba a todo el norte peruano por la gran extensión de su peculiar pictografía abstracta. Nótese que aparece algo común en el Mundo Andino: el uso de halucinógenos, con pequeños morteros para moler la vilca, cucharillas y tubos inhalatorios.

Sin embargo, hoy se sabe que "sus colonias" en la costa son unos cinco siglos más antiguas y sus asentamientos más numerosos, lo que hace pensar que no hubo tal dominio religioso ni socio-cultural, sino que, a la inversa, Chavín de Huantár es sólo un bien mantenido centro intermedio que servía al intenso intercambio entre la población de la costa y la de la altura. Por cuanto el estilo artístico, plasmado en cerámica, esculturas en piedra, textiles y láminas de oro, está bien definido y ampliamente difundido, debe haber habido un centro que irradió su cosmovisión antes que los ocupantes de Chavín de Huantár. Un mito más que se diluye y más interrogantes sin respuesta...