Arica Profunda

"¡Cuánto más importan los hombres que las naciones!" (Ralph Emerson)

Historia e identidad Aymara . Primera Parte

 

Lo que pasó antes de los Aymaras

El Chile que todos conocen es una isla, separada del resto del mundo por un extenso océano, una estéril cordillera y el más árido desierto del mundo, tras el cual se encuentra Arica. Esta es territorio chileno desde hace menos de 100 años por la fuerza de las armas, las gestiones diplomáticas y un eficiente esfuerzo "chilenizador" mediado principalmente a través de la educación y del servicio militar obligatorio, en la forma en que ya lo hemos descrito someramente.

Pero más que chilena, Arica es Andina y hemos inventado al "país" Circuntiticaca para darle una Patria basada en una estructura geográfica, cultural y étnica que se prolonga por 10.000 años.

Escribir crónicas es un acto deliberado y en consecuencia el resultado no puede ser neutro pues resultaría en una de las numerosas fomedades que abundan y no se leen: debe entonces transmitirse un mensaje enfático. En una treintena de cónicas he tratado de demostrar, resumiendo su historia y describiendo algunos lugares de ese extenso territorio donde no se vive como "chileno", que somos una singularidad extraordinaria y que ni siquiera la comprende un elevado porcentaje de sus habitantes.

Hay otro argumento para fortalecer el concepto de singularidad: la "Raza". Si en el Chile central y sureño los indígenas fueron casi aniquilados por las guerras, la hambruna causada por la destrucción sistemática de sus cultivos (generando períodos de marcado canibalismo entre los araucanos) y las epidemias, en el Mundo Andino, aunque la mortandad nativa fue horrorosa, los autóctonos tuvieron mejor suerte y nuestro pasado peruano nos aportó mayores genes africanos y asiáticos que a los chilenos.

No es fácil ser ariqueño culto: hay que entender a nuestra raza, basada en la etnia Aymara, una de las más complejas de la aventura cultural de la humanidad. Por otra parte, su complejidad, orgullo y capacidad de adaptación la hace sumamente interesante. Si hasta el Intermedio Tardío la "raza" es más o menos "pura", se hará más compleja con los aportes incaicos, caucásicos y africanos. El resultado final es el ariqueño genuino, portador de una riqueza histórica, valórica y cultural que Chile no puede seguir ignorando.

Si nos limitamos a los indígenas, supongo que todos pueden hacer una diferencia entre Quechuas y Aymaras. Los primeros son los indígenas peruanos, descendientes de los Incas, aunque el mito establezca que provienen del altiplano circuntiticaca, tal como los Aymaras. Lo que cuesta es definir la etnia Aymara. Peor que eso, lo que le cuesta a los chilenos es comprender al Mundo Andino...

Etnias altiplánicas hasta el Período Medio

Hace unos 10.000 años llegaron al altiplano grupos de cazadores que vivían del mastodonte, caballo americano y otra mega-fauna que se extinguió al comienzo del Holoceno, el actual y último período geológico del planeta. A corto plazo los Chinchorros se establecían en nuestras costas y tras milenios desaparecerían sin dejar más que sus restos mortuorios. Ese es el Período Arcaico.

En contraste, los altiplánicos crecieron demográfica y culturalmente, siendo eventualmente "domesticados" por los auquénidos en un estilo de vida trashumante que, cuando los auquénidos dejaron de ser presas de caza, les permitió ampliar su influencia cultural y lazos comerciales con el actual Perú (en cierto modo influenciando la aparición de los Wari), nuestras costas y valles (alaa yungas, "valles de arriba"), el Nor-Oeste argentino y los valles bajos (manca yungas) del otro lado de los Andes.

Se va formando así, en las vecindades del Titicaca, un conjunto de agrupaciones humanas de las cuales sabemos muy poco. Mientras algunos grupos permanecieron en "estado salvaje" cazando auquénidos, aves y roedores o comiendo raíces de totora y pescando en el lago y el río Desaguadero, la mayor parte aprendió a cultivar papas, quínoa, calabazas, maíz, ají, etc, sacando provecho de su trashumancia para explotar las posibilidades agrícolas de la puna y de las yungas, siempre acompañados por sus auquénidos a título de proveedores de lana y carne (no utilizaban la leche) y bestias de carga. Eso permitió un crecimiento demográfico que necesitó ampliaciones de la ocupación territorial y mayor complejidad social. Hace unos 4.000 años ya existía en la vecindad del Titicaca sociedades pobres en bienes materiales pero que se manejaban bien en materias de agricultura y ganadería y de a poco se fue perfilando una en el norte del lago, que sería importante para Arica (Pukara)

Siglos más, siglos menos, ya se establecieron algunas familias altiplánicas por nuestros lares hará unos 3.000 años y parece claro que los de Pukara poco después dieron un fuerte impulso a nuestra agricultura (Período Formativo) relacionándose estrechamente con nuestros pobladores de Alto Ramírez. Poco antes de un vuelco cultural trascendente en el altiplano, llegarían a avecindarse los Cabuzas, los que usaban esos gorritos que se evn en los museos y que parecen una torre con cuatro puntas bien paradas.

Ese evento trascendental que origina al Período Medio, es el establecimiento de la hegemonía Tiwanaku en la vecindad del Titicaca, ya con una estructura social con fuertes bases religiosas, bienes materiales del tipo de cerámica, templos, obras de arte megalíticas, etc. Ese evento puede situarse hace unos 1.700 años, más o menos cuando Alarico y sus visigodos saqueaban a Roma o Atila moría en estado de ebriedad en su noche de bodas.

El desarrollo de la identidad Aymara está marcado por eventos de gran trascendencia, claramente definidos, a los que daremos categoría de pachakuti para estar a tono con el tema. Pacha significa tanto espacio como tiempo, dimensión, totalidad y kuti es turno, inversión. Pachacuti es un evento trascendental, que cambia la polaridad del mundo, como ocurrió con el colapso Wari y del Tiwanaku. Si bien en la cosmología andina es un evento que ocurre cada 500 años, lo adoptaremos para nuestros fines para enfatizar la trascendencia y brusquedad de los cambios.

El colapso imperial es nuestro primer evento, mitogénico e iniciador de la expansión Aymara. Tras unos cinco siglos de liderazgo socio-político-económico, ocurrirá el "segundo" pachakuti pues vendrán los Incas a complicar el ordenamiento descrito y luego el "tercer pachakuti" cuando aparecen los españoles a desquiciarlo. El cuarto y último pachacuti lo defino en el establecimiento de la modernidad peruana y luego chilena. La última ha sido definida por el sociólogo Juan van Kessel, autoridad mundial en el tema Aymara, como "el impacto más destructivo a su cosmovisión y a su identidad cultural". No lo describiré pues su contexto está implícito en la serie de crónicas ya publicadas.