LO QUE NOS FALTA PARA SER UNA CIUDAD TURISTICA

Columna de Opinión
por Tomás Bradanovic

La perspectiva del turista y del que le ofrece servicios tienen intereses que chocan entre si. Para el prestador de servicios el turista ideal es el que deja la mayor cantidad de dinero en el lugar que visita, haciendo uso de recursos del más bajo costo. Hablando en plata eso es lo que indica su ecuación de ganancias=ingresos/costos y es precisamente la cuenta que saca al final del día después de cada negocio.

Para el turista en cambio el lugar ideal para visitar es el que ofrece más y mejores servicios al menor costo posible, su ecuación es exactamente contraria: satisfacción=servicios recibidos/precio. Obvio que normalmente se llega a un punto intermedio para satisfacción de ambos, pero eso no quita el hecho fundamental de que al analizar los problemas turísticos existe siempre esta contraposición de intereses, y que algunos prestadores de servicios ven al turista como una vaca lechera a ordeñar mientras que hay turistas extremadamente tacaños a la hora de pagar las cuentas.

El fenómeno del turismo es fruto de sociedades que permiten que alguna gente disponga de suficiente ocio y recursos para simplemente pasear, luego el turismo es asunto de "ricos" entendidos por tales aquellos que tienen el suficiente bienestar como para desplazarse grandes distancias simplemente para conocer otros lugares. Sin embargo esta "riqueza" no significa que el turista esté dispuesto a malgastar su plata, lo natural es que cualquier turista cuerdo intentará sacar el máximo provecho de su dinero.

Todo este preámbulo es simplemente para proponer que si pensamos mejorar nuestra oferta turística debiesemos, por una vez al menos, analizar el asunto desde el punto de vista de los turistas y no solo de nuestros propios intereses.

¿Que puede motivar a alguien para que se decida a visitar un lugar tan remoto como Arica? bueno, un primer grupo de gente son aquellos para quienes no somos remotos sino muy cercanos: me refiero a nuestros vecinos de Bolivia y Perú con quienes tenemos esa ventaja. Despreciar a este importante segmento, que nunca ha dejado de venir, solo mostraría una tremenda miopía de nuestra parte.

Para estos turistas nuestro atractivo son las playas y la ciudad misma.Provenientes de países con inmensa riqueza histórica y arqueológica lo que buscan de Arica es un lugar hermoso, soleado y divertido. Y allí reside nuestra mayor debilidad: Arica resulta una ciudad extremadamente aburrida para el visitante, la oferta gastronómica (salvo honrosas excepciones) es pobre, poco original y bastante cara, faltan restaurantes innovadores y con buena relación calidad/precio cosa en que tenemos una notable falencia. Los precios estrafalarios de los vinos en los restaurants son una buena muestra de estos intereses encontrados entre turistas y prestadores de servicios.

Punto aparte merece nuestra inexistente vida nocturna. Aparte de los esfuerzos del Casino Municipal y un par de discos la noche en Arica es tan aburrida como lo era La Serena en los años sesenta. Un cúmulo de burócratas se encarga de ejercer sus poderes de manera discrecional para asegurarse que ninguna iniciativa turística tenga éxito: conseguir una concesión marítima para un proyecto de turismo en otras ciudades es un mero tramite, en Arica es una odisea digna de ser cantada por Homero. Para que hablamos de las interminables disputas de la Municipalidad con sus concesionarios, parece que se olvidan que hay intereses muy superiores a los fueros y privilegios de algún oscuro burócrata, nada menos que los intereses de la ciudad y su destino turístico son los que están en juego en cada uno de estos inútiles juicios que rara vez llegan a buen puerto.

Luego tenemos a la gente que llega desde otros lugares mucho más lejanos: Europa, USA, etc. A mi modo de ver es un milagro que existan personas dispuestas a venir desde tan lejos a nuestra ciudad con el tremendo costo y esfuerzo que todo ello involucra, sin embargo durante todos los días del año es posible ver extranjeros deambulando por en Arica en plan turístico. El milagro esta allí pese a que todo conspira para hacer su visita aburrida y carente de interés; no tenemos color local pues nuestros arquitectos se han dedicado con entusiasmo a reemplazar todo lo que es histórico por "rentables" construcciones de concreto, bloquetas y estuco. Solo la geografía le da algo de personalidad a nuestra ciudad, afortunadamente el Morro, el océano y el desierto quedan fuera del alcance de nuestra arquitectura local.

Tenemos tantos tesoros turísticos ignorados, tal como lo describe el Doctor Aguirre en esta misma web y lamentablemente nuestra oferta no sale del paseo al Morro y el absurdo tour por un día al Lago Chungara. Resulta incomprensible en una ciudad tan rica en recursos para los deportes aventura, el mountan bike, el treking (caminatas), los paseos a caballo y la exploración del desierto, pero seguimos en el camino fácil de lo ya probado ¿como podremos salir así de la mediocridad?

Por otro lado existe la "promoción turística" que se traduce en folletos y trípticos copiados de la propaganda de las playas del Caribe ¿que opinión se llevará un turista que llega entusiasmado por las fotos cuidadosamente retocadas de nuestras playas al compararlas con la realidad?. Lo que el turista necesita es información, no propaganda burda y engañosa.

Mas que nada nos falta personalidad propia, identidad, algo que nos diferencie de cualquier otra ciudad chica de América Latina y como ya casi no tenemos casco histórico ni color local debemos suplirlo con la reputación de ser un lugar acogedor, amigable y divertido que son cosas que todo turista aprecia. Y acogedor no solo en busca de los dólares sino que haciendo honor al cliché del "amigo cuando es forastero".

Mucha gente que trabaja en turismo mira con desprecio a los mochileros quejándose que "no dejan nada en la ciudad", no señores, terrible error. Un amigo me contaba que Helen Clark, Primer Ministro de Nueva Zelandia en su juventud estuvo dos años mochileando por Chile ¿saben el valor que tiene para el país este conocimiento?, revisando Internet leo al embajador de Nueva Zelandia declarar "Esta visión se ve reflejada en el excelente entendimiento entre nuestros líderes, que se reunieron nada menos que cinco veces el año pasado, comenzando con la asistencia de la Primera Ministro, Helen Clark, a la Transmisión de Mando Presidencial del Presidente Lagos, su primera visita oficial al extranjero luego de asumir su cargo", no hace falta ser muy inteligente para darse cuenta de lo que vale ser cordiales con quienes nos visitan, sin pensar solo en cuantos dólares nos van a dejar. Esa es la esencia de un buen lugar para el turista.

¿Que nos falta entonces para ser una ciudad turística?, en resumen personalidad, identidad, compromiso de las autoridades, no solo retórico sino que eliminando a los burócratas que entraban la creación de nuevos espacios de diversión y servico en la ciudad. Estamos repletos de gente que atornilla al revés desde los más diversos cargos públicos, por su culpa, en gran medida seguimos en la mediocridad de un turismo subvendido y poco valorado.